La alfabetización mediática en la era digital - Margarita Cedeño
  • La alfabetización mediática es parte esencial de la promoción de la economía y la cultura digital, conceptos que van definiendo la sociedad que somos y la que seremos.
  • Es impostergable trabajar en pos de una parte esencial de la cultura digital, que corresponde a la facultad que tienen los ciudadanos de comprender y ejercer un buen uso de la información, auxiliados por los medios de comunicación.
  • Podemos lograr que los ciudadanos comprendan y ejerzan un rol más activo en el uso correcto de la información. Que aprovechen de manera productiva los canales que están, literalmente, en sus manos.

Amigos y amigas:

La sociedad del siglo XXI ha comprendido el poder inmensurable de la información en las manos de los ciudadanos.

No es casualidad que garantizar el acceso de los ciudadanos a la información se ha convertido en un derecho humano, y que cada vez más nos insertamos en una dinámica de intercambio de información, que poco a poco, va dictando el futuro de la humanidad.

En ese contexto, yo celebro que nos reúna un tema de tanta relevancia, que busca reconocer el papel fundamental de la información y los medios de comunicación en nuestra vida diaria.

La alfabetización mediática es parte esencial de la promoción de la economía y la cultura digital, conceptos que van definiendo la sociedad que somos y la que seremos.

Desde finales del siglo pasado, nos vimos impactados por un cúmulo de información tan extraordinario, que transformó para siempre la forma en que funcionaban las economías y las relaciones sociales.

Ha requerido tiempo y esfuerzo comprender cómo podemos aprovechar mejor toda esa información y ponerla al servicio del bien social. Por eso, hoy en día hablamos del Big Data como una de las tendencias más importantes a observar para la mejora de los indicadores económicos y sociales de nuestros países.

Pero de igual manera, se hace impostergable trabajar en pos de una parte esencial de la cultura digital, que corresponde a la facultad que tienen los ciudadanos y ciudadanas de comprender y ejercer un buen uso de la información, auxiliados por los medios de comunicación.

De manera tal, que el uso correcto de la información nos permita ser críticos y tomar decisiones fundadas en hechos comprobables y debatibles.

En resumen, ya no se trata tan solo de poner la información al alcance de los ciudadanos, hay que educarles en cómo utilizarla, cómo generar cambios positivos, tanto individuales como colectivos, aprovechando la misma.

Desde el ejercicio público, hemos impulsado un modelo relevante que muchos de Ustedes conocen, que son los Centros Tecnológicos Comunitarios.

Son 102 plataformas a nivel nacional que permiten a sus usuarios conectar con la información, usuarios que en su mayoría son de escasos recursos y sin acceso al internet. Además, disponen de una radiodifusora de corto alcance, desde donde estamos formando a los comunicadores de las comunidades de nuestro país.

Hoy en día, más de 500 mil usuarios al año aprovechan el acceso al conocimiento y la información, desde los Centros Tecnológicos Comunitarios, comprendiendo su rol en un mundo altamente mediatizado, que necesita aprender a usar correctamente la información.

Amigos y amigas:

La alfabetización mediática es un tema que suele dejarse de lado en muchos países, por considerarse que basta con poner la información a la disposición de los ciudadanos, para que sepan como utilizarla.

Nada más errado. Como ha planteado la UNESCO, se requiere crear conciencia en los ciudadanos sobre el rol que juegan como creadores de información y conocimiento y la importancia de comprender que la alfabetización mediática es un proceso vivo y una experiencia dinámica, que debe ser impulsada por instituciones públicas y privadas.

Como dijo mi amigo José Manuel Pérez Tornero, de la Universidad Autónoma de Barcelona, “el problema al que nos enfrentamos no es de tipo tecnológico, sino cultural”. Es impostergable la necesidad de desarrollar una conciencia crítica hacia el intercambio de información en los medios, porque si en Europa el 40% de los niños se creen todo lo que ven en internet, imagínense en la República Dominicana.

Por ende, me alegra la realización de este evento y, sobre todo, que la conferencia de apertura esté a cargo de un hijo de la Universidad Autónoma de Barcelona, pero también de este país, de la Vicepresidencia y de los Centros Tecnológicos Comunitarios, el doctor Santiago Tejedor, a quién tengo años tratando de convencer de que ya venga a vivir a este país que tanto le quiere y le aprecia.

El conoce muy bien los retos que enfrentamos como país en este tema y estoy segura que sabrá presentarnos ideas interesantes para abordarlos. ¡Gracias Santiago!

Felicito por igual a la PUCMM, en especial a su Rector y al Centro de Investigación en Educación y Desarrollo Humano, porque siempre están a la vanguardia en los temas que hay que poner en la palestra pública, los que requieren discusiones profundas, porque van a definir quiénes seremos en el futuro.

No puedo dejar de resaltar la participación de importantes profesionales dominicanos en este evento, como son Patricia García, Félix Manuel Lora, Alfredo Capellán, Persio Maldonado, Elvira Lora y Sara Güilamo. A todos Ustedes, todo mi reconocimiento.

Junto a ustedes, podemos lograr que los ciudadanos y las ciudadanas comprendan y ejerzan un rol más activo en el uso correcto de la información. Que aprovechen de manera productiva tantos canales que están, literalmente, en sus manos.

Para ello, hay que continuar generando estos espacios de debate, reflexión y análisis de iniciativas y tendencias sobre la alfabetización mediática.

Estoy segura de que será un debate esencial para el desarrollo humano.

¡Muchas Gracias!

Margarita Cedeño

Margarita Cedeño

Margarita Cedeño fue la primera mujer del Partido de la Liberación Dominicana que ostentó el cargo de Vicepresidenta de la República Dominicana. Entre sus logros, destaca su aporte y compromiso con las políticas sociales. Lideró el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales de la República Dominicana e impulsó una eficiente estrategia de salida de la pobreza conocida como Progresando con Solidaridad.