La seguridad alimentaria durante la pandemia del COVID-19 - Margarita Cedeño

Según un informe del 2019 de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), más de 820 millones de personas padecen de hambre en todo el mundo, lo que revela el inmenso reto que supone alcanzar el objetivo de desarrollo sostenible del hambre cero para 2030. El informe, titulado “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo”, asegura que en América Latina y el Caribe los niveles de inseguridad alimentaria han incrementado en los últimos años. [1]

El coronavirus plantea una gran amenaza a la seguridad alimentaria mundial y resulta imperativo que replanteemos nuestra estrategia para garantizar la seguridad alimentaria en nuestro país

Estas cifras son aún más alarmantes considerando la crisis global que estamos viviendo debido a la pandemia del COVID-19. El coronavirus plantea una gran amenaza a la seguridad alimentaria mundial y resulta imperativo que replanteemos nuestra estrategia para garantizar la seguridad alimentaria en nuestro país ante estos tiempos de incertidumbre. Con este enfoque, podremos replantear el desarrollo del país y seguir la senda del crecimiento.

¿Cuál es el efecto que la pandemia del COVID-19 puede causar en cuanto a la seguridad alimentaria?

La crisis de salud del coronavirus está afectando las economías en todo el mundo y existe el riesgo de una recesión mundial que puede afectar gravemente empresas, hogares, instituciones financieras y los mercados globales.[2] La crisis económica y la inseguridad alimentaria suelen ir de la mano. Es importante reconocer y actuar ante el efecto que esta crisis sanitaria puede tener en las cadenas de suministro de alimentos, escasez de alimentos e incrementos en los precios de los alimentos. La crisis económica también puede limitar el acceso de las personas a alimentos de calidad y nutritivos, ya sea porque estas tienen menores ingresos o porque tienen una mayor inseguridad laboral. Ciudades muy afectadas como Nueva York, ya están viendo muestras de apoyo inéditas para hacer frente a esta crisis.

Además, el coronavirus ha provocado la implementación de medidas preventivas en el país que tienen un efecto indirecto en el sector alimenticio. El aislamiento social, preventivo y obligatorio, resulta en grandes interrupciones en las cadenas de suministros alimenticios. No solamente tenemos una fuerza laboral más limitada, sino que también se limita el acceso a los supermercados, por lo cual muchos productos perecederos se pueden deteriorar y desperdiciar. De igual forma, las restricciones de movimiento interrumpen el transporte nacional de alimentos.  Por este motivo, las medidas que hemos tomado hasta el momento tienen como prioridad evitar en su máxima capacidad interrumpir el suministro de alimentos, proteger la labor de los productores agrícolas siguiendo los protocolos sanitarios, controlar los precios de los alimentos, evitar el proteccionismo, y garantizar el acceso a una alimentación nutritiva para los más vulnerables de nuestra sociedad.

¿Cómo se garantizarán alimentos a familias desprotegidas ante la pandemia del coronavirus?

Debemos trabajar juntos para garantizar alimentos para los más vulnerables ante la pandemia del coronavirus. La respuesta está en ser solidarios y ofrecer asistencia alimentaria a las personas para los que más la necesitan.

Desde el poder ejecutivo ya estamos haciendo enormes esfuerzos para garantizar la alimentación de todos los dominicanos a través de nuestro programa “Quédate en Casa”. Esta iniciativa busca ofrecer un subsidio temporal a 899,354 hogares del país. Los beneficiarios recibirán un subsidio en abril y mayo para adquirir alimentos de la canasta básica a través de 6,800 comercios pertenecientes a la Red de Abastecimiento Social (RAS). Esta medida permitirá mitigar el impacto económico de la pandemia y asegurar una sana alimentación para nuestros ciudadanos.

Además, cabe resaltar la gran labor de organizaciones como el Banco de Alimentos de República Dominicana, una organización sin fines de lucro que busca disminuir el hambre. El Banco de Alimentos rescata y distribuye insumos que son donados por empresas para más de 70 instituciones que asisten a personas de bajos recursos, personas abusadas, con discapacidad, enfermos, adultos mayores, entre otros. Ante la pandemia del coronavirus, el Banco de Alimentos ha hecho un llamado a las diferentes empresas y cadenas de productos alimenticios para que tengan en consideración sus esfuerzos por frenar la posibilidad de una crisis alimentaria en el país.

“Todas esas grandes cadenas alimenticias, importadores, los que manejan insumos como arroz, habichuela, pasta, galletas, cereales y otros productos que puedan ser donados, que llamen al Banco de Alimentos, con las precauciones apropiadas y siguiendo los protocolos indicados por la Organización Mundial de la Salud y la red que agrupa a los bancos de alimentos a nivel mundial que hacemos la recolección” dijo en una entrevista Julina Staffeld, directora del Banco Mundial de Alimentos.

¿Cómo podemos ayudar?

Me enorgullece ver como nuestra República Dominicana se ha unido en solidaridad ante estos tiempos difíciles para asegurar el bien común de nuestra sociedad. La pandemia del coronavirus ha resultado en nuevos desafíos para salvaguardar el bienestar de nuestros ciudadanos, pero nuestra prioridad seguirá siendo proteger la vida de cada dominicano. Seamos solidarios, guardemos la calma, y no perdamos la esperanza, porque juntos lograremos salir de esta situación más fuertes y más preparados.

Si quieres hacer una donación al Banco de Alimentos puedes visitar su página web para obtener más información, ponerte en contacto llamando al (+1)809-548-0505 o escribiendo al siguiente correo electrónico:  [email protected]


Margarita Cedeño

Margarita Cedeño

Margarita Cedeño fue la primera mujer del Partido de la Liberación Dominicana que ostentó el cargo de Vicepresidenta de la República Dominicana. Entre sus logros, destaca su aporte y compromiso con las políticas sociales. Lideró el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales de la República Dominicana e impulsó una eficiente estrategia de salida de la pobreza conocida como Progresando con Solidaridad.